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De Quimeras y Ensoñaciones

Las dos hijas

Erase que se era un papá con dos hijas muy feas. El papá era la repera, las hijas unas pijas, que un buen día se hicieron la cirugía, la estética, patética, en una clínica con suelos de cerámica y gracias a que la mamá era rica, aunque el papá fuese un crápula que en prostitutas el dinero se gastaba, no había cuernos, dejémoslo claro, que era separado, mejor que eso, divorciado.

Y las feas hijas dejaron de serlo con el lifting, la liposucción, la silicona, las hormonas, proteínas liposolubles, vitaminas antioxidantes, antiestresantes, y antidesrratizantes, todo acabado en antes, pues antes eran feas y ahorita ya casi princesitas itas itas.
La mamá era rica y pagó la operación, pero de acá ya más no pasó, pues a las hijas educarlas quería en hacerse a sí mismas y la bola al papá pasó, y con la custodia de ellas, el hombre, a pesar ser el pobre, se quedó, aunque la mamá su buena pensión les pasó, y mamá se fue a hacer las américas en compaña de su aya y de su 69 avo flamante nuevo amante, capitán de un yate. Partieron de la costa de Alicante y de aquí en adelante poco más supimos hasta el final de semejante espécimen viajante.

El papá terminó de educar a sus hijas sin más, y va y les larga : “A casarse, niñas, y a mi me dejen en paz, o arrejúntense, lo mismo da, pero de casa os vais a largar, ¡¡ Pero ya ¡¡ , que libre para mi sólo ha de quedar, ¿oísteis?, Pues ya me estáis tardando, que lo quería para antes de ayer antes del amanecer”
Las hijas NPC (ni puto caso) le hacían, pues papá cocinaba, lavaba, compraba, y ellas en el sofá viendo Gran Hermano y de vez en cuando roncando, cotilleando, brujuleando, haraganeando, ensuciando y criticando, pues a la hora de papear al papá le decían cuan salado la sopa estaba, ó que quemada había salido, o que mala estaba la ensalada, o que fría la tarta de manzana, ó que cruda la carne estofada. Osea, que ellas, encima, se mostraban todas enfadadas con papá por ser cocinero remilgado, al que tan sólo la fabada, y de bote, le salía en su punto y agradaba el paladar de las muchachas, aunque más tarde flatulencia les provocara.
Y pues eso, que hartito de estas dos pelagatas de hijas que andaban todo el día en alpargata, con el mando de distancia entre sus faldas, las echó de casa, si, si, así como suena, morena, las echó de casa porque era suya y con el gato hacía lo que quería.
Viendo el panorama que se les presentaba, la una, se agenció a un maromo que era agricultor de los que conducen un tractor amarillo
¡¡Tengo un tractor amarillo, ¡¡
¡¡ Queeeeeeeee ‘s loque se llevaaaaaaaaaaaaa¡’hora ¡¡
¡¡pa, papa, para pa pa ¡¡
¡¡ Tengo un tractor amariiiiiiiiiiiiiiiillo, ¡¡
¡¡ porque ye la ultima moooooooooooda. ¡¡

¡¡ Hay que comprar un tractor, ¡¡
¡¡ ya lo decia mi maaaaaaaaaaaaaaadre ¡¡
¡¡ que la forma mas baraaaaaaaaaaaaata ¡¡
¡¡ de tener descapotaaaaaaaaaaaaaaaable. ¡¡
¡¡¡ Pa, papa, papa. ¡¡

Con el tractorista (menudo trasto el tractorista) se arrejuntó y la otra hija pija se agenció a un ceramista de los que hacen ladrillos de cara vista y no vista para las chozas de las cabras lo cabritos y los ca. los ca. los cabreros . Jo.er, que ez que toi mezclando tiempos antiguos con modernos. Los cabreros con obreros y albañiles que con sus chapuzas a destajo ganan más que Ronaldo currando de delantero.
Pues eso, chocolate hueso, que el papá se libró de los parásitos garrapateros chupasangres draculines de su hijas y parientes afines (entiéndase la suya mujer viajera, que aunque rica y heredera, era una pelma) , y le puso tres velas a la virgen de Lourdes por tal tamaño milagro acaecido, cuando pa viejo ya iba y la libertad tenía.

Y un mal día, el papá subió al cielo, Jo, ¡¡Que pena¡¡, se murió porque eligió no ser sensillo, odiaba la sensillez y el día anterior, yendo de visita, las dos hijas pijas, que ahora andaban medio bien, no es que cojearan o fueran hiciendo la S del bogacho, borrachuzo, mamoncente, no, sino que les iba bien la cosa, al ver al papá vivir a su anchas, pero en humildad, le dijeron aquello de : “Jo, papá, que sensillo vistes, que sensilla tienes la casa, que sensilla es tú vida desde que nosotras nos fuimos”, y el papá que escuchó la cansión de Isabelita, la del festival Eurojunior de`ste año y le hizo caso … ¡¡ Antes muerta qué Sencilla ¡¡ ¡¡Antes muerta qué Sencilla ¡¡ ¡¡Qué sencilla ¡¡ ¡¡ Qué sensilla ¡¡ y la hizo caso, se murió antes que sus hijas volvieran y le volvieran a tachar de sensillo. Y Subió al cielo. Y en cielo no le quisieron. Bueno, si, pero no, a ver, que si le querían pero antes podía elegir, por ser un buen y sacrificado papá y un mártir y una víctima de sus hijas, podía elegir concederles un deseo, uno a cada una.
Muerto y todo regresó a su casa, nadie se había dado cuenta de su muerte por ser sencillo y encaminose a casa de su primer hija pija.
“Que tal te va la vita, hija mía” – Le preguntó- sin más, así, como el que va a robar un banco y dice, Manos abajo, patas arriba.
“papá, soy dichosa osa osa, tengo un amigo por compañero sentimental que no está nada mal, eso de ser amigo con derecho a roce, y hay mucho goce, y tal y tal, amos, que genial, no me puedo quejar, más, ya sabrás que hortelano ano ano de oficio es, y quizá tal vez, ahora es tiempo de que tenía que llover, para la cosecha en abundancia poder recoger, si llueve, pues la mar de bien, que llueva, que llueva, la virgen de la cueva, los pajarillos cantan, las nubes se levantan, que si, que no, que caiga un chaparrón, con azúcar y limón. Pues eso papá, que llueva sería genial”
Pos ya tá. Le pediría a San Pedro, cuando subiera de nuevo al cielo, que lloviera en gran cantidad para los huertos regar.

Y a la otra hija visitó y lo mismo le preguntó, contestole de esta manera tan fiera “ papá, papá, le quiero un porrón a mi marido, es tan fino, tan formal, tan educado, es la mar de resalado, soy muy feliz a su lado, la vida nos sonríe y no sé, sabrás que cocina ladrillos, salen muy duros y turgentes y para darles el toque final de estabilidad, un toque nuestro, de nuestra marca, necesitamos sol para que se cristalicen, los días de sol se cuecen solos y no necesitamos gastar en gas del microondas para cocerlos, tan sólo eso querría, días con sol, luminosos osos osos”

Ay vá, dijo el papá, que Jodías las tías. Si viven en la misma ciudad. Ja, Y reja jájá. ¡¡ Cullons¡¡ , no les puedo dar sol y lluvia a un tiempo a las dos. Y se los rascó, los Cullons.

Al día siguiente, transcurrido el plazo, ante San Pedro se presentó, las hijas pijas su cuerpo muerto enterraron y lloraron sin ton ni son, y como papá tenía dos deseos para conceder a quien quisiera y a sus hijas no podía ser por pendencieras y barriobajeras y de deseos contrarios tan llenas. ¿Qué podía hacer? . ¿perderlos?, uy, de eso ni hablar, con lo que le habían costado ganarlos, él, siempre tan sacrificado por sus hijas, alguna satisfacción habría de tener, así que pues los dos deseos pidió. Luego os los cuento cuales fueron.
Las hijas, una semana después, recibieron la visita de la mamá, pelín demacrada, descarada, desmaquillada, ajada, cejijunta, cariacontecida, entristecida, abatida, recaída, deprimida, acongojada, jurando sapos y culebras, gritando a los cuatro vientos su malahora, su desdicha, su malaventura y la primera hija la acogió en su casa, donde atendió a su madre a cuerpo de reina, al año siguiente le pasó la pelota a la otra hija, bueno, le pasó a la mamá, pero es igual, que era un embolao, y al siguiente año otro cambio de hija y así año tras año, año tras año, las hijas de la mamá cuidaban, la cual tendida en el sofá, el Gran Hermano veía, se gastaba los cuartos de las hijas en el bingo, bebía anís, se iba de juergas por las noches con Muy Buenas compañías masculinas, espectáculos de Boys, dirty dancing a troche y moche y alimoche . Osea, que la mamá pasó a ser como fueron las hijas, algo pija y despendolada, y las hijas a ser papá de su mamá. No sé si me expliqué, que vds lo entiendan bien. Ah, ¿qué no?, pues se siente, ajo y agua, no se repite el incidente, que me duele un diente.

Y ahora os cuento los deseos que el papá pidió “el primero, arruinar a mi ex, para que con sus hijas vuelva y el segundo hacerla vivir eternamente para que conmigo nunca vuelva”.

Que tal, os gustó la moraleja. Por mucho que lo intentes, nunca podrás complacer a todo el mundo a la misma vez.





Zapato Veloz.
Me miraste‚ con ojos de Gacela
cuando fui a visitarte en mi seiscientos.
Me pusiste‚ cara de pantera
cuando viste aquel coche tan pequeño.
Sabes bien que soy hombre de campo
y que solo tengo un descapotable.
Cuando llegue el próximo domingo
voy traerlo para impresionarte.

Tengo un tractor amarillo,
que es lo que se lleva ahora.
Tengo un tractor amarillo,
porque ye la ultima moda.

Hay que comprar un tractor
ya lo decía mi madre
que la forma más barata
de tener descapotable.
Pa, papa, papa.

Moza fina y de buena familia
tú prefires un chico de carrera
que tenga un automóvil extranjero,
buena paga y un chalet en las afueras.
Pero yo como vivo en el campo
solo puedo pasear con mi tractor.
Nunca pincha tiene aire acondicionado
y un meneo que te pone juguetón.
Tengo un tractor amarillo,
que es lo que se lleva ahora.
Tengo un tractor amarillo,
porque ye la ultima moda.

Hay que comprar un tractor
ya lo decía mi madre
que la forma más barata
de tener descapotable.
Pa, papa, papa.

1 comentario

white -

jejejeje, cómo se las gasta el amigo.